Juan Pablo Montoya nunca pensó que su cambio de la Fórmula Uno a la NASCAR haría que devotos de los otros circuitos aceptasen la popular competencia estadounidense. Pero en los 15 meses desde que hizo el cambio, la lista de seguidores ha crecido.
Ahora el colombiano tiene una advertencia para aquellos que consideran la posibilidad de competir en la NASCAR: Es mucho más difícil que lo que parece.
"No es fácil", dijo Montoya. "Pienso que cualquier persona que piensa que lo es debería mirar bien, porque yo pienso que es muy difícil. Y ahora, con abundantes competidores, incluso entrar a la carrera es difícil".