De manera que Alvaro de Molina, CEO de GMAC, recibió $11.62 millones de dólares en compensaciones para el 2008, más del doble de lo que recibiera en el 2007.
Esto incluye su salario de $1.2 millones, $5.81 millones en acciones y $4.8 millones en otras compensaciones (pobrecito, hay que compensarlo porque da mucho de sí a la compañía el buen hombre y su sueldito de miseria pues para nada alcanza). Es un héroe, recordemos, un hombre que genera dinero para la compañía, que es una clave de su éxito.
¿contraseña olvidada?