En un movimiento que se podía adivinar, pero que no deja de ser un tanto sorpresivo (especialmente por la historia de la casa), BMW está montando un motor turbo en la versión M de su camioneta X6.
(Nótese que dije "camioneta" cuando sé que están tratando de promoverlo como algún invento raro, pero la verdad es la verdad y no deja de ser una camioneta.)
Este es el primer paso en la nueva dirección que están tomando, la idea es abandonar su filosofía de motores naturalmente aspirados y de altas revoluciones y cambiarla por la de instalar motores turboalimentados en sus modelos más poderosos. En este contexto, el futuro del V8 de 4.0L del M3 y el V10 de 5.0L del M5 es incierto.
Por lo pronto la X6 M viene con un V8 de 4.4L que se dice es equivalente en potencia al V10 del M5 (500 caballos) mientras que incrementa de manera significativa el Torque hasta las 516lb/pie.
La meta es igualar o mejorar las prestaciones de los motores actuales al tiempo que se incrementa el ahorro de combustible. Y para que veamos que van en serio en este sentido, la gente de BMW está comentando que incluirá también tecnologías como el apagado/encendido automáticos y la regeneración de la energía del frenado.
Magnífico que piensen en cuestiones de eficiencia sin dejar de lado la parte deportiva. ¿No lo creen?
¿contraseña olvidada?